EN LA MALETA DE UNA EMIGRANTE HAY…

Salí a la calle con un abrigo de lana estupendo que tenía muchas ganas de estrenar.  Me sentía muy elegante y por donde pasaba me miraban, lo que me reforzaba en la idea de que estaba guapísima, pero se me había pasado un pequeño detalle.

Hemos tenido la suerte de haber podido elegir el sitio donde queríamos ir a vivir. La palabra emigrante está ahora en boca de todos y a veces se usa de forma despectiva pero simplemente significa “que vive en un país que no es el suyo propio de origen”. Hoy voy a contar una historia de los inicios de esa aventura.

Ya mayores y con ganas de cambiar, decidimos terminar de educar a nuestra hija y pasar la vejez en otro país. Estudiamos varias opciones y España fue la elegida por sus ventajas en calidad de vida y similitud de costumbres. Además, hablando castellano comunicarnos sería mas fácil; nos gustan las buenas conversaciones y enterarnos de lo que pasa a nuestro alrededor.

maletas canas kilos estilo moda emigrarVendimos lo que teníamos y con el dinero obtenido, dos maletas para cada uno y muchas ganas de cambiar de aires, llegamos a Vitoria-Gasteiz, España, en pleno verano;  las referencias que teníamos eran de una ciudad, hermosa, verde, con afición al ciclismo, buena universidad para Paula, y con un clima muy frío la mayor parte del año.

Mi primera mañana en la ciudad me desperté feliz, con una de las mejores sensaciones de mi vida; tener solo lo que necesitaba: la familia, dos maletas y dinero en el bolsillo para volver a empezar. Pensé que lo primero era salir a buscar una bonita casa para vivir y me puse manos a la obra. Aunque era un verano muy cálido yo venía de un país tropical y casi siempre tenía frío, pero guardaba en mi maleta el precioso abrigo de lana. Me lo puse, me miré en el espejo, dije ¡estoy divina! y salí a la calle. Sentía que todos me miraban y pensé: “a la gente también le gusta mi abrigo” y no dejé de usarlo todo el verano.  Tardé hasta el año siguiente en darme cuenta de que no lo hacían por guapa sino por “rara”… llevaba puesto un abrigo de lana a 30 grados centígrados .

maletas canas kilos estilo modaEn las maletas de quienes emigran hay muchas cosas, recuerdos, nostalgia e incluso ropa que no encaja con la moda o el clima del nuevo país, pero estoy segura de que después de las dificultades o sufrimientos iniciales habrá anécdotas graciosas para contar sobre como se adaptaron al nuevo país.

Siempre se mira con tristeza o recelo al emigrante y es un tema político de mucha actualidad, pero este blog está enfocado a mirar con otros ojos las situaciones difíciles que nos rodean. Hay que recordar que la vida está llena de vicisitudes que siempre tienen dos caras, una buena y otra canalla; mi visión optimista me lleva siempre a la parte amable.


  1. Hace ya 18 años que estás en España? Entonces conocerás de sobra nuestras costumbres y el clima tan diferente que hay entre el norte y el sur, a mi también me han entrado ganas de ponerme un abrigo de lana en Victoria en pleno verano.

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